domingo, 19 de abril de 2009

El concepto y el efecto

Estimado lector. Desde la creación de este blog, he recibido varios correos con diferentes teorías acerca de la legendaria ciudad de Intercatia, coetánea de Numancia. La mayoría expresaban sus dudas respecto a su ubicación en lo que hoy es Villalpando. Es cierto, al parecer, que no se han encontrado restos que aporten validez a la teoría de una "Intercatia villalpandina", siendo más probable que hubiera estado situada en otra parte si tenemos en cuenta las fuentes disponibles. Sin embargo, este asunto, sinceramente, a estas alturas no me importa y no es mi intención ahondar en su fundamento, más si leemos las innumerables versiones que circulan en el ciberespacio donde cada uno defiende que Intercatia estaba en su pueblo.

El caso es que uno de los correos anteriormente mencionados, el cual recibí hace unos días, me llamó bastante la atención. En el mismo se expresaba de manera contundente el desacuerdo por el título de este blog, entre otros motivos por los ya relatados más arriba.

Al parecer, en algún lugar de la meseta castellana, hace unos 2200 años, en la época de los "Vacceos", de Viriato y de la llegada del Imperio Romano, hubo una ciudad importante y próspera conocida con el nombre de Intercatia que algunos historiadores la situaron en mi pueblo, aun sin haber encontrado vestigio alguno. Tuvo que ser una urbe prestiosa en su tiempo pues Estrabón en sus tablas, Ptolomeo en su diccionario geográfico y Abraham Ortelio en su geografía, la sitúan a 41º 50’ latitud norte y 10º 15’ longitud.
En su momento, el nombre me gustó y me sirvió para denominar este blog, así como para abrir una vía inédita entonces en el ciberespacio que hablara sobre mi pueblo desde la lejanía, desde el Sur, intentando aportar valor añadido.


Sin embargo, quiere decirte que "De Intercatia a Villalpando" es puro márketing, te lo aseguro. El título puede ser sonoro y llamativo, pero solamente pretende llamar la atención. Pretendo aprovechar las raíces históricas de mi pueblo y su comarca como elemento dinamizador para intentar, de alguna manera, relanzar su autoestima. Sin olvidar al autóctono, el lector que me interesa es el visitante, el de fuera, el que pasa por la A6 y ve en el cartel "Villalpando" y no para.

Desde la ciudad más antigua de Occidente mando un saludo a mis paisanos y a todas aquellas personas que visiten mi pueblo.
Nota: La foto de de la carretera es de Hitlodeo.

1 comentario:

comina dijo...

he echado un vistazo todo lo que has publicado durante casi un año, hoy no tengo más tiempo para leer, pero si te felicito y espero publicar yo tambien todo llegará, un fuerte abrazo charo